Cargá el recibo con sus retenciones y la imputación a los comprobantes.
Cargá los tres importes tal como los informa el recibo. El sistema compara contra lo que sumen las líneas de abajo: esa diferencia es el control.
Sin retenciones cargadas.
Las notas de crédito se imputan en negativo. Lo imputado tiene que explicar el importe bruto del pago.